Debería ser obligatorio que sea un especialista en hematología, y mejor aún, en medicina transfusional y hemoterapia, el que siempre dé la orden para una transfusión, y es que una transfusión se considera como cualquier terapia farmacológica: solo debe aplicarse cuando sea necesaria, cuando sus beneficios sean mayores a los riesgos.
En muchas ocasiones, los médicos dan la orden para una transfusión sin aplicar un buen criterio para dar dicha orden (esto ocurre generalmente por falta de conocimientos en cuanto a la terapia racional), por ejemplo, aun cuando ya se ha restringido el uso de la sangre entera solo para 3 casos: exanguinotransfusión, cirugía a cielo abierto y hemorragias muy graves, hay médicos que suelen ordenar su uso en casos que no incluyen los mencionados, por ej. anemia (severa o grave), perdidas moderadas, cirugías de otro tipo (cesáreas).
Y es que en dichos casos lo más racional es utilizar el paquete globular, porque la sangre entera ocasiona un incremento de la volemia importante, representando una sobrecarga para los riñones y corazón, y si acaso el paciente tuviera problemas con dichos órganos, puede agravarse a un estado muy grave y poner en peligro su vida,
Otro punto relacionado es que, a pesar de disponer en los bancos de sangre del plasma congelado (diferenciándose del plasma fresco congelado por carecer o contener cantidad no significativa de los factores V y VIII de la coagulación) y del crioprecipitado, los médicos solicitan únicamente el plasma fresco congelado cuando notan un defecto en el proceso de coagulación del paciente; por ende, dichos hemocomponentes caducan y son desechados en gran cantidad cada mes. Aquí entonces podemos apreciar una clara falta de pericia por parte de los médicos y la ausencia de una terapia racional.
Otra falencia cae sobre el laboratorio del banco de sangre; primero: si bien se dispone de pruebas serológicas de muy alta sensibilidad y especificidad (especialmente ELISA) siempre cabe la posibilidad de un resultado falso negativo, que puede ocasionarse por un defecto del reactivo o interferencias en las reacciones antígeno-anticuerpo, o más comúnmente por un mal trabajo técnico por parte del personal profesional encargado, nuevamente recalcamos la falta de profesionalismo en estos casos, donde por ahorrar tiempo o reactivos, se recurre a prácticas totalmente fuera de protocolo (mezclar muestras de diferentes pacientes y leerlas como si fueran una sola, técnicas de pipeteo improvisadas, mal lavado de los pocillos, uso de volúmenes de reactivo y/o muestra no mencionados en el manual del fabricante). Sumado a esto, se debe tomar en cuenta que, por diversas razones, el paciente no siempre es sincero en el tamizaje clínico, pudiendo obviar o negar importantes detalles de su pasado, hábitos, o malestares recientes.
Tomemos como ejemplo un caso extremo, en que el paciente tuvo una relación sexual CASUAL reciente (una o dos semanas atrás), si es que este paciente hubiera adquirido el VIH, es probable que en las pruebas serológicas arroje un resultado negativo, esto se explica porque el sistema inmune requiere de al menos 2-4 semanas para generar una respuesta humoral (creación de anticuerpos) y aún más tiempo para que ésta sea detectable por los métodos tradicionales, es el tan mencionado PERIODO VENTANA, que en caso del VIH se establece entre 3 a 6 meses. Que ocurre entonces si la sangre y hemoderivados de este paciente se dan por ¿seguros? ya pueden imaginarse.
Por último, aunque se debe aclarar que no se han tocado todos los puntos a profundidad, hay que recordar que cada hemocomponente posee un tiempo de vida media (útil), y mientras más cerca este de su fecha de vencimiento, menos efectivo será. Y es que los bancos de sangre, para no echar a perder los hemocomponentes, tienden a despachar los más antiguos, a pocos días de vencerse, esto provoca, para empezar, un gasto extra para el paciente y/o sus familiares, porque al no conseguirse el resultado esperado, el medico ordenara la administración de más unidades.
Finalizamos así esta pequeña reseña, sin ánimo de ofender o generalizar a nadie, el objetivo es sacar a la luz pública temas que suelen resultar un misterio total para gran parte de la población, la cual también ignora la forma poco responsable en que suelen trabajar en bancos de sangre.
Tampoco es intención mía alejarlos de los bancos de sangre y rechazar rotundamente a realizar una donación, es un gesto altruista, humano, y debe realizarse con la idea de que nuestra donación podría ser de gran ayuda para alguien, de todas formas los bancos de sangre exageran con sus campañas, claro, al fin y al cabo, son bancos… De igual forma, todos podemos necesitar en algún momento de una transfusión, pero por lo menos ya tienen una pauta de cómo funciona todo esto, de que hay riesgos, siempre los hay, por ello, recalco, solo debe realizarse una transfusión cuando es realmente necesaria.
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